miércoles, 11 de julio de 2012

martes, 12 de junio de 2012

Lo normal

No sé cuánta corrupción podemos aguantar. Me maravilla cómo escuchamos o leemos las noticias cada día impasibles.  Cómo nos parece normal lo surrealista.

Un juez que busca justicia es hundido y linchado públicamente. 
Un juez que "sólo le rinde cuentas a Dios" y hace de lo público lo suyo propio, recibe inmunidad.

Un parado que no paga su hipoteca se queda sin casa y sigue debiendo dinero al banco.
Un parásito que hunde una entidad bancaria recibe una indemnización millonaria.

Un "sin papeles" que trabaja 12 horas al día por 600€ al mes puede morirse, que no es cosa nuestra.
Un sinvergüenza que trabaja de martes a viernes por 6.000€ al mes cree que no hay dinero suficiente para pagar la sanidad al anterior.

Un grupo de capacitados científicos que se dedican a la investigación es una "maravillosa partida" a recortar.
Nevermind the clouds, de Duy Huynh
Un grupo de incapaces políticos que se dedican a la prevaricación es refrendado por el pueblo.

Podría seguir, pero me canso, porque da igual que sea cierto, que todos lo sepamos, que la chusma sea una minoría y nosotros una mayoría. Porque ellos controlan los medios, las leyes y el dinero. No vamos a hacer nada más que seguir mirando impasibles. 

Bueno, quizá nos unamos y nos echemos a la calle a gritar... si España gana la Eurocopa.


domingo, 22 de abril de 2012

Feliz Día del Libro

 
En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás.
Jacques Benigne Bossuet 


Lee y conducirás, no leas y serás conducido.
Santa Teresa de Jesús


No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.
Gustavo Adolfo Bécquer


Las palabras son sólo piedras puestas atravesando la corriente de un río. Si están allí es para que podamos llegar al otro margen, el otro margen es lo que importa.
José Saramago

Un libro verdadero -porque también hay libros impostores- es algo tan material y necesario como una barra de pan o un jarro de agua. Como el agua y el pan, como la amistad y el amor, la literatura es un atributo de la vida y un arma de la inteligencia y de la felicidad. 
Antonio Muñoz Molina





jueves, 8 de marzo de 2012

Darle la espalda al mundo

Dan ganas, a veces, de darle la espalda al mundo o, simplemente, mirar hacia otro lado. Como los personajes de estos cuadros de Andrew Wyeth.

martes, 21 de febrero de 2012

Libros para reflexionar III

Vuelvo a Pessoa y a su Libro del desasosiego.
Genial y clarividente reflexión.

"He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven sólo la multitud de la que son, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad , siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.

Así, no sabiendo creer en Dios, y no pudiendo creer en una suma de animales, me he quedado, como otros, en la orilla de las gentes, en esa distancia de todo a la que comúnmente se llama la Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de la inconsciencia; porque la inconsciencia es el fundamento de la vida. El corazón, si pudiese pensar, se pararía.”

jueves, 9 de febrero de 2012

Crisis moral

Hoy se puede decir que realmente estamos tocando fondo. La crisis económica, pandemia que se está cebando con países como Grecia o España, lejos de amainar, se agrava cada día. Pero hay otra crisis que nos hunde igualmente en la miseria, la crisis moral. Y no hablo de esa crisis de valores espirituales que enarbola el catolicismo mientras su líder en la tierra se calza unos Prada. Hablo de que en España ya no distinguimos el bien del mal. Por lo menos, no lo distinguen los encargados de admisnistrar justicia. Nunca hemos sido el paradigma de la equidad y el comportamiento ético, pero cuando los ciudadanos vemos cómo los culpables son declarados inocentes y los inocentes condenados por señalar la culpabilidad de los primeros, hemos tocado nuestro fondo moral.

Que el juez Garzón haya sido inhabilitado (¡por unanimidad!) once años por las escuchas en el caso Gürtel es bochornoso e indignante. Más aún cuando los implicados en la trama han sido absueltos. Nunca me ha dado más vergüenza este país de pandereta, de ladrones impunes, de desmemoria histórica, de Quijotes apaleados, de nepotismo sangrante, de inútiles encumbrados y justicia oligofrénica. 

Me pregunto hasta cuándo aguantaremos sin gritar, sin decir basta ya, hasta aquí habéis llegado sinvergüenzas. Porque cuando los poderes (¿independientes?) dejan de representar al pueblo no se puede hablar de democracia. Y el pueblo está decepcionado, pero sobre todo, cansado, harto, enfadado y (no nos cansaremos de decirlo) INDIGNADO. 

Solo me queda decir una cosa: ¡Váyanse a la mierda!

martes, 7 de febrero de 2012

En defensa de lo público

Hoy es la manifestación por los servicios públicos. Creo que todos deberíamos asistir, tanto los trabajadores de estos sectores como los beneficiarios. Porque los drásticos recortes de estos servicios menoscaban nuestros derechos como ciudadanos. Porque la crisis no legitima ciertas actuaciones. El fin no justifica los medios y nunca estuvo tan bien puesto el adjetivo "maquiavélico" al comportamiento del gobierno de la CAM. Para recortar gastos no se puede reducir la calidad de la sanidad o la enseñanza.

Y es ahora cuando debemos reaccionar. Porque, con la excusa de la crisis, están recortando nuestros derechos básicos, los que vienen recogidos en la constitución. No es momento de conformarse y resignarse, es lo que quieren que hagamos. Si ellos se creen sus huecos discursos, llenos de lugares comunes y fórmulas maniqueas, que den ejemplo. Que se bajen los sueldos, que reduzcan consejeros y asesores puestos a dedo (la Espe los confunde con los interinos), que justifiquen hasta el último céntimo que gastan de nuestro dinero o que respeten las listas de espera para intervenciones y tratamientos médicos en hospitales públicos.

Como no les plantemos cara, en pocos años reproduciremos el modelo norteamericano. La sanidad caerá en manos privadas y quien no tenga dinero sencillamente no tendrá derecho a ella. La educación premiará a los mejores, fomentando la competitividad y colgando el cartel de "perdedor" a los niños con necesidades educativas especiales, para los que no existirá alternativa a la excelencia. Todo se medirá y cuantificará, en busca de la óptima productividad y la obtención de beneficios, porque nuestra salud y nuestra cultura se convertirán en un negocio del que sacar provecho. Es el camino que llevamos. 

Si siguen a pies juntillas las máximas de Maquiavelo para ser un buen gobernante, que no olviden lo que dijo:

"El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo".


jueves, 5 de enero de 2012

Pessoa y su desasosiego

Aquí dejo algunos pensamientos del genial poeta.

“Todos tenemos dos vidas:
La verdadera, que es la que soñamos en la infancia,
y que continuamos soñando ya de adultos en un sustrato neblinoso;
la falsa, que es la que vivimos en convivencia con los otros…”

“Nacemos sin saber hablar y morimos sin haber sabido decir. Nuestra vida transcurre entre el silencio de quien está callado y el silencio de quien no fue entendido…”

“Decir lo que se siente exactamente como es sentido –con claridad, si es claro; si oscuro, oscuramente; confusamente, si es confuso-; y comprender que la gramática es un instrumento, y no una ley.”

“Vivir es ser otro. No es posible ni siquiera sentir si hoy se siente como ayer se sintió: sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir –es recordar hoy lo que ayer se sintió, ser hoy el cadáver viviente de que ayer fue vida perdida.”

“Todo cuanto hacemos o decimos, todo cuanto pensamos o sentimos, porta la misma máscara y el mismo dominó. Por más que nos despojemos de nuestros vestidos, no llegaremos nunca a la desnudez, pues la desnudez es un fenómeno del alma y no el hecho de arrancarse un  traje. Así, vestidos de cuerpo y alma, con nuestros múltiples trajes tan pegados a nosotros como las plumas de las aves, vivimos felices o infelices, o incluso sin saber lo que somos…”

lunes, 2 de enero de 2012

Contra el insomnio

No puedo dormir y he decidido esperar al sueño aquí sentada, frente al ordenador. La primera entrada del año, un cuento que descubrí por casualidad y me gustar enseñar a mis alumnos.

La niña tenía cuatro años, de manera que con seguridad sus recuerdos eran confusos. Su madre, para hacerla consciente del inminente cambio, la llevó hasta la cerca de alambre de púas y, de lejos, le mostró el tren.

- ¿No te alegras? Ese tren nos llevará a casa.
- Y entonces ¿qué va a pasar?
- Entonces estaremos en nuestro hogar.
- ¿Qué es un hogar? – preguntó la niña.
- Donde vivíamos antes.
- Y allí ¿qué hay?
- ¿Te acuerdas todavía de tu osito? Quizás también estén allí tus muñecas.
- Mamá – preguntó la niña -, ¿en casa también hay guardias?
- No, allí no hay.
- Entonces – preguntó la niña -, de allí ¿podremos escapar?
István Örkény, "Hogar", del libro Cuentos en un minuto (Trad. Judit Gerendas, Editorial Thule, 2006)