“Todos tenemos dos vidas:
La verdadera, que es la que soñamos en la infancia,
y que continuamos soñando ya de adultos en un sustrato neblinoso;
la falsa, que es la que vivimos en convivencia con los otros…”

“Decir lo que se siente exactamente como es sentido –con claridad, si es claro; si oscuro, oscuramente; confusamente, si es confuso-; y comprender que la gramática es un instrumento, y no una ley.”
“Vivir es ser otro. No es posible ni siquiera sentir si hoy se siente como ayer se sintió: sentir hoy lo mismo que ayer no es sentir –es recordar hoy lo que ayer se sintió, ser hoy el cadáver viviente de que ayer fue vida perdida.”
“Todo cuanto hacemos o decimos, todo cuanto pensamos o sentimos, porta la misma máscara y el mismo dominó. Por más que nos despojemos de nuestros vestidos, no llegaremos nunca a la desnudez, pues la desnudez es un fenómeno del alma y no el hecho de arrancarse un traje. Así, vestidos de cuerpo y alma, con nuestros múltiples trajes tan pegados a nosotros como las plumas de las aves, vivimos felices o infelices, o incluso sin saber lo que somos…”